Comienzo estas letras en mi segundo día en el Casetón del Ándara, mi mesa al borde del barranco tiene una situación privilegiada, a los demás parroquianos los escucho discutir sobre rutas y charlar sin más preocupaciones que el tiempo local... Yo llevo dos picos y horas de pensamiento en ruta.
Desde acá las vistas son increíbles, estoy en un circo rocoso que antiguamente fue un explotación minera cuyo lado abierto da a la cornisa cantábrica, y más allá se ve el mar. Veo, mucho más cerca, el collado de las vacas y el caserío por dónde bajaré en unos días.
Pienso, en que el miércoles, antes de mi partida estuvimos charlando tan a gusto sobre caballos, RAIDs, y sobre gente que hace mucho que no vemos. Me hablástes sobre tus aventuras en tierras californianas. Tus recorridos en un Impala alquilado y tus pruebas con unos de los primeros GPSs que salieron al mercado... jaja Aventuras de la Vida...
Me despedí de ti justo antes de que te pusieran la cena, con la promesa de que te llamaría desde las cumbres que conquistara y que cuando bajara hablaríamos de mi travesía.
Ese viernes amanecí en Sotres, desayuné y me encaminé al refugio. Allí dejé mis cosas y seguí camino hacia el Mancondíu. Hice cumbre, hice fotos, y SOTA EA1/CT-127, me bajé a cenar a tiempo.
Los guardas del refugio son geniales! Tenían la ducha lista, aunque un poco fría jaja
Conocí a otros montañeros que iban de paso en su curso natural del "Anillo de Picos". Cenamos, charlamos e intercambiamos información muy valiosa. Luego me dormí como un tronco unas ocho horas.
Al despertar estaba el desayuno listo y Yo también!
Para comenzar el segundo día me voy al Samelar... el camino es largo pero cómodo y con éxito en radio. Cayo Inglaterra, Grecia, Italia, Islas Canarias, Bélgica, y algo en VHF.
Subieron al San Carlos dos chicos que estaban en el refugio, en el collado, ya en altura, Yo giré a la izquierda y ellos a la derecha..., nos despedimos. Los vi subir por la cuesta pelada que los llevaría a la cima y luego desaparecer tras las crestas rocosas.
Seguí mi camino hasta alcanzar el hito que corona mi conquista montañera. Como era sábado había mucha gente caminando, ya sobre el final de la activación aparecieron allí los típicos desagradables que todo lo saben, han llegado a la cumbre y ni "Hola" ni nada pero al rato escucho: " Perdona, perdona... nos puedes hacer una foto?" lo más triste es que ni dieron las gracias, ¡Qué ASCO! En fin, no se merecen más letras por mi parte. Como decía Luis: "Todos tendremos que existir..."
El tercer día amaneció con un cielo distinto, amenazante, turbio. Estaban entrando desde el Oeste las puntas de unas nubes que saltaban sigilosamente los picos más lejanos. Desde el horizonte opuesto la bruma costera avanzaba arrastrándose por el collado casi hasta alcanzar la plataforma del refugio. En ese momento estábamos como un sándwich, emparedados entre dos tipos de formaciones nubosas muy distintas y que daban al día una inestabilidad que no me gustó nada.
Desayuné,... mientras desgranaba datos para tomar una decisión. Finalmente llegué a que era mejor bajar rápido por el sendero hasta el estacionamiento dónde me esperaba la camioneta.
Fui a Sotres a comprar unos quesos. Luego atravesé el "Desfiladero de los Beyos" donde discurre el Río Sella hasta llegar al Embalse de Riaño y desde allí al Embalse del Porma donde me subí a conquistar la "Peña del San Pedro".
** Cuando nos despedimos me dijiste mientras me agarrabas la mano: "Diviértete y disfruta... ahora te toca a ti pasarlo bien!"
Acordamos que cuando hiciera cumbre te llamaría por teléfono para compartir el éxito pero eso nunca pasó porque me ha llamado Paco y al poco rato David para decirme que ya no estabas... y que tampoco estarías allí para darte las piedras representativas de los tres picos.
Me alegro de haberte conocido y que hayas tenido la bondad de dedicarme tu tiempo, tu precioso tiempo... te voy a extrañar viejito...


















































